A lo largo de la historia humano los
sistemas de comunicación utilizados han variado mucho, desde la pintura
rupestre, pictograma, incluso las palomas mensajera hasta las modernas redes
sociales. Los seres humanos, a lo largo de la evolución, hemos desarrollado la
capacidad de una comunicación más compleja y efectiva, en esto incluye la
capacidad de mentir sabiendo que lo está haciendo esto en lingüística se conoce
como prevaricación.
La comunicación puede ser divida en,
comunicación individual, la comunicación de masas y la comunicación colectiva, para
el aprendizaje, la comunicación es un aspecto fundamental, debido a esto es
importante conocer los elementos, funciones y mecanismos que intervienen en el
proceso comunicativo y valorar este acto en el proceso de aprendizaje.
Según Santos (2012) la comunicación es
un proceso dinámico en donde se involucran distintos emisores y receptores, con
el objetivo de transmitir un mensaje a través de distintos medios. En el
proceso de comunicación necesariamente participan una fuente o emisor que envía
un mensaje a través de un canal o medio a un potencial receptor que, a su vez,
puede convertirse también en emisor.
Cada vez que un individuo escucha un
mensaje que forma parte de un discurso, que a su vez ha sido estructurado en un
contexto específico en el que intervienen fuerzas políticas, económicas y
sociales múltiples y cambiantes, tiene la posibilidad de interpretar de acuerdo
con sus creencias, su experiencia, los códigos y sistemas que ha aprendido y
una cantidad de elementos que resultan tan extensos como complejos.
La comunicación tiene 6 elementos
básicos, “la función expresiva corresponde al emisor; la función conativa, a la
del receptor; la función fática, a la del contacto o canal; la función
metalingüística, a la del código; la función poética, a la del mensaje y la
función referencial, a la del contexto o situación” (Guardia, 2009).
El proceso que sigue el emisor para
comunicar su idea es el siguiente: la codifica en un sistema de símbolos mismo
que deberá ser compartido y claro por quien lo recibe. De ahí que al individuo
u organización que desarrolla el mensaje también se le denomine “codificador”.
Mientras que el receptor se considera como un individuo que conoce los signos
que son estructurados con la finalidad de comunicarle un mensaje y tiene la
capacidad de interpretarlos.Según lo dicho por Santos (2012) el papel del receptor nunca es pasivo, sino, más bien, creativo en todas las formas: cuando el receptor descodifica también no reproduce la idea inicial del emisor, sino que reelabora el mensaje y añade a éste parte de su experiencia, sus opiniones, su cultura, su situación.
Por otro lado el mensaje puede ser
considerado como una cadena finita de señales producidas, mediante reglas
precisas de combinación, a partir de un código dado, puede ser entendido
también como la información que puede el emisor quiere expresar.
Dicho mensaje puede ser oral o escrito.
En los mensajes escritos, no solo se encuentra los textos, como muchos piensan,
si no también pueden contener otra clase de signos que resultan igualmente
significativos para la comunidad que los usa como por ejemplos los gráficos. El
medio por el cual este mensaje es transmitido es el canal, el cual es el elemento físico por donde el emisor
transmite la información y que el receptor capta por los sentidos corporales.
Se denomina canal tanto al medio natural (aire, luz) como al medio técnico
empleado (imprenta, telegrafía, radio, teléfono, televisión, ordenador) y se perciben a través de los sentidos del
receptor.
Todo este proceso de comunicación es
considerado efectivo cuando el código usado tanto como por el emisor como por
el receptor es el mismo y cuando el contexto usado es el adecuado. Santos
(2012) expresa que el contexto puede diferenciarse de cuatro maneras, el
contexto idiomático, el contexto verbal, el contexto extraverbal y el contexto
cultural. Por ejemplo una palabra puede adquirir diferentes significados de
acuerdo con los propósitos comunicativos de las personas y los usos del
lenguaje.
Según Guardia (2009) “Los actuales
estudios de las funciones del lenguaje, han permitido hacer diversas
clasificaciones. Entre éstas está la función pragmática, con esta función se
demuestra que el sistema lingüístico no sólo tiene la función de expresar un
estado de cosas, sino también la de provocar relaciones entre actos de habla en
la interacción comunicativa”. Un ejemplo de esta función es el siguiente cuando
una persona pregunta ¿Qué te parece si estudiamos? y la respuesta es un sí.
Además está la función expresiva la cual
se encarga de emitir opiniones y vivencias, como una manifestación subjetiva de
la realidad, la cual depende únicamente del emisor. Por otro lado si la
intención es requerir de los demás algún asunto, con preguntas, ruegos,
mandatos o exigencias, cuya finalidad es una exhortación, la función del
lenguaje se dice que es apelativa.
También se encuentran las funciones
metalingüística se trata de explicar y aclarar conceptos e ideas relacionados
con conocimientos lingüísticos, y si se trata de la función es de interrumpir o
continuar con la conversación de trata de la función denominada fática como por
ejemplo de expresiones como ¡Ajam!, ¿Sí?, ¡Hum!, entre otros. Y por último esta
la función poética, esta es un texto armónico
por su forma, que refleja la sensibilidad de su autor en un estilo estético.
Como ya se mencionó anterior mente en el
contexto pedagógico y de aprendizaje, la comunicación es primordial, de la
eficacia de dicha comunicación dependerá la eficacia del aprendizaje y esto se
basa en la capacidad del docente o profesor en establecer un correcto proceso
comunicativo.
Vargas (2016) menciona que existen
diferentes causas que atentan contra una correcta comunicación pedagógica,
entre la que se encuentra la inadecuadas relación entre profesor y alumno, las
que se expresan en tonos y frases en el caso del primero que impelen a la
timidez en un alto por ciento, por parte de los segundos, indecisiones, poco
interés en las respuestas, temor a responder preguntas que formula el docente o
a resolver ejercicios que se plantean en el pizarrón.
Otra de las causas es la inadecuadas
relaciones alumno-alumno que se expresa en la falta de una cultura de diálogo propicia
interrelaciones inadecuadas expresadas en un lenguaje inapropiado, falta de
respeto y la violación de los espacios tanto en un mismo sexo como en ambos.
Como un método o instrumento de
comunicación efectiva con el cual se puede lidiar con estos problemas surge la
oratoria, la cual puede ser aplicada fundamentalmente por el docente. Como ya
se ha dicho anteriormente hablar no es sinónimo de emitir palabras. Más allá de
la simple emisión, la comunicación pretende la transmisión de contenidos y
emociones,. Los pensamientos van siempre cargados de sentimientos. Y la
comunicación no resulta eficaz tanto si el receptor no comprende el mensaje
como si no despierta su atención, esto se podría considerar un concepto de
oratoria.
Un buen orador, según el Ministerio de
Educación y Ciencias (s.f), tiene como un factor fundamental en su discurso la
credibilidad, esta se comprende por dos dimensiones, la capacidad de generar
confianza y el grado de conocimiento, donde ambas poseen componentes objetivos
y subjetivos; la capacidad de generar confianza es un juicio de valor que emite
el receptos basado en factores subjetivos. De forma similar el grado de
conocimiento puede ser percibido de forma subjetiva aunque también incluye
características relativas objetivas de la fuente o del mensaje. Un buen orador también debe poseer en su
discurso claridad, intensidad, flexibilidad, concisión, énfasis, coherencia,
sencillez, naturalidad, modulación, dicción, entre otros.
Paola Jimenez
- Santos, D. (2012).
Fundamentos de la Comunicación.
[Documento en Línea]. Disponible en: http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/comunicacion/Fundamentos_de_comunicacion.pdf [Consulta: 2019, enero 10].
-
Guardia, N.
(2009). Lenguaje y Comunicación.
[Documento en Línea]. Disponible en: http://unpan1.un.org/intradoc/groups/public/documents/icap/unpan040441.pdf [Consulta: 2019, enero 10].
-
Vargas, I.
(2016). La comunicación pedagógica y su
influencia en el proceso de enseñanza aprendizaje de la lengua española. [Tesis
en Línea]. Disponible en: https://web.ua.es/es/revista-geographos-giecryal/documentos/idalmis-vargas.pdf [Consulta: 2019, enero 10].
-
MINISTERIO DE
EDUCACION Y CIENCIAS (s.f). El Arte de
Hablar: Oratoria eficaz. [Documento en Línea]. Disponible en: http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/82/cd/pdf/02_tecnica.pdf [Consulta: 2019, enero 10].
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